Sobre mí

Empezaría diciendo que soy muy poco valiente por no querer dar datos sobre mí, de eso trata este blog.

¿Exite obligación de tener que explicar en mi vida que tengo trastorno bipolar?

No, no es obligatorio pero me encantaría. Creo que no haría falta si quisiera vivir en una cabaña sola y aislada del mundo, pero si quieres estar acompañado de personas que te quieran y convivir felizmente en sociedad hace falta dar muchas explicaciones. Cuando faltas a un trabajo, cuando engañas a tu pareja, cuando dejas tirada a tu mejor amiga el día de su boda, cuando defraudas constantemente a tu familia, cuando te gastas el dinero del alquiler en cosas inútiles que no necesitabas, cuando………, cuando……………., cuando……………….., cuando……………………. No voy a echar la culpa de todos mis errores al trastorno, tengo que asumir los que he hecho siendo dueña de mis actos y al echar la vista atrás creo que los reconozco. Pero me parece injusto y me apena profundamente sentir culpabilidad por lo que el trastorno bipolar ha destrozado a su paso.

Al fin y al cabo para hablar de mi vida, estudios, trabajos, amistades, amores, familia, es inevitable hablar de porque ha sido todo el cajón desastre. La mejor y la peor en todas las facetas. Recuerdo vaivenes casi desde niña que cada vez fueron haciéndose más intensos, así que son muchos años de meter historias en el cajón.

Me apasionan la escultura, la pintura, la fotografía, el cine e ir al cine, leer historias que me sorprendan y palabras  que me lleguen dentro, disfruto de todo tipo de creatividad que me genere sentimientos (sin prejuicios), el sexo, el café en una cafetería, las plantas, los huevos fritos con pan, los postres, dar paseos en soledad, las personas, los cuerpos desnudos, seguir aprendiendo, la cerveza, mi profesión, decir palabrotas entre amigos, la justicia, los buenos modales  y muchas otras cosas, incluida algún día mi salida del armario.