Los colores bipolares.

Una de las cosas sobre las que he intentado en ocasiones buscar información y no lo he conseguido es la percepción del color en los distintos estados de ánimo. Es una curiosidad que siempre he tenido, no sé si es que en mi caso eran cambios más bruscos que en otras personas o es que simplemente los demás no le dan tanta importancia como yo. Era algo que a mí personalmente me hacía sentir muy loca y desconcertada cuando todavía estaba sin diagnosticar, ahora en cambio lo uso como una alarma de que algo no va bien.

Mi pelo pelirrojo se vuelve marrón apagado cuando estoy en depresión y extremadamente rojizo cuando estoy en hipomanía.

En mi peor época, que es cuando he sufrido giros más rápidos, me levantaba por la mañana contenta con mi aspecto super sexi de pelirroja peligrosa, me pintaba los labios de rojo, me ponía un escotazo, la ropa más ajustada posible y me iba a comer el mundo dejando claro por el camino a todos los que me encontraba que me quería comer el mundo y lo que me dejaran. Pero después de dar la vuelta a la manzana y dejar flipado al vecino con mi movimiento de pestañas y al frutero con mi saludo cariñoso, me miraba en el retrovisor de un coche y veía a una persona totalmente distinta de la que había visto como unas horas antes.

Pero que coño pasa aquí

pensaba yo

¿Cómo he podido salir de casa con estas pintas? y ¿qué le ha pasado a mi pelo?

Mientras volvía corriendo a casa pasaba con vergüenza por la frutería preguntándome por qué todo se había vuelto tan gris, llegaba a casa y le decía asustada a mi pareja,

¿DE QUÉ COLOR ES MI PELO?

Ha sido una pregunta que he hecho infinidad de veces a familia y amigos, ellos lo entendían como una de mis rarezas( de mis muchas rarezas) y no sabían lo que realmente me llegaba a asustar ese tema.

Respuestas:

Pues como va a ser, pelirrojo.

Pregunta:

¿Pero más marrón o más cobrizo o más anaranjado y se me nota brillante o apagado …….

Respuestas:

Muy fácil, mírate al espejo.

Pero ese era el problema que mi espejo cada vez decía una cosa.

Igual que con el pelo el resto del mundo también se destiñe o se ilumina dependiendo de lo que me ronde.

Otro ejemplo es que en ocasiones me da por ponerme a pintar cuadros (entre otras cosas) y recuerdo muy frustrante el pintar con colores bajo mi percepción muy vivos y limpios (sin ensuciarlos apenas al hacer las mezclas) creando cuadros de impactantes colores, pero que al observarlos otro día me daba cuenta de que se habían convertido en cuadros deprimentes apagados y grisaceos.

Algo similar a lo que me pasa lo he encontrado en la película The voices de Marjane Satrapi protagonizada por Ryan Reynolds, aunque en la película más exagerado que en mi caso. No sé porqué pero me alegré mucho cuando lo vi tan bien reflejado en la peli. Si alguien me está leyendo se la recomiendo.