La verdad nos hace libres.

Me gusta decir la verdad, para bien o para mal a veces tengo verborrea de sinceridad, sobre todo si estoy nerviosa. Además se me da fatal mentir (a cuenta de eso viene hoy esta entrada).

En cambio no me gusta la gente que se escuda en la verdad para ser ofensivos o dar opiniones que nadie les ha pedido.

Pero mira que te estás poniendo gordo —le dijo una antigua vecina a mi padre en una ocasión—. Te lo digo porque ya sabes que soy muy sincera.

Que yo sepa nadie le pidió a esa señora su dañina y subjetiva sinceridad. Tampoco entiendo que ella al igual que otras personas lo vean como una virtud y se vayan orgullosos por el mundo a repartir sus franquezas de los cojones, perdón perdón quise decir……. sí, quise decir cojones.

Aquí empieza mi problema con el trastorno bipolar que parecía que hoy no llegaba. Cada vez que tengo que justificarme por algo relacionado con el trastorno tengo que mentir y es algo que me resulta muy muy muy difícil. Se me da bien omitir información y tirar balones fuera, pero contar mentiras se me da de pena y lo odio, siempre se me nota forzada e incomoda y después me siento horrible. El caso es que no me queda otra, así que a disimular y a sonreir mientras explico el cuento que toque en esa ocasión.

Bipolarclandestina

Desde el verano pasado he tenido varias crisis tanto de depresión como de manía, digamos que he estado bastante alborotada, llevo un par de meses volviendo poco a poco a la normalidad, poniendo escusas por comportamientos, por escaquearme de citas, por no contestar mensajes o llamadas,  retrasar proyectos, faltar al trabajo (menos mal que es mi negocio)… en fin que estoy arreglando desaguisados.

En especial tenía que dar una explicación a una persona a la que admiro y que me había encargado unos dibujos. En alguna ocasión ha visto cosas mías, entre ellas un oleo que hay expuesto en un bar al que ella va mucho y por lo visto le gusta lo que hago, así que me dijo que si me atrevía con algo muy concreto que yo no había hecho nunca.

Resulta que en un par de meses que ha durado aproximadamente mi última manía me ha dado tiempo a obsesionarme con la pintura hasta el punto de mejorar bastante mi técnica, conocer gente del mundillo y meterme en más de un compromiso, otro ejemplo es un cuadro de 1 m por 1’80 m que tengo que acabar para una exposición conjunta con otros artistas y solo tengo hecho el dibujo en carboncillo, tengo que acabarlo como sea y me trae de cabeza.

Ella a la que para entendernos llamaré Silvia es la merecedora de mis primeras disculpas. Es una viuda joven, inteligente, atractiva, de mente abierta y de las personas más ricas en cultura que conozco, no me extraña que se enamorara y se casara con Él. Él era igual que ella, un músico de mi tierra muy conocido y muy querido, de ese tipo de personas que son especiales, sin más. El día de su muerte la prensa local hablaba de él como persona a la vez que como músico.

Fue sin duda el entierro más raro al que he asistido, pensé que esas cosas solo pasaban en las películas pero Él pidió como última voluntad que su funeral se convirtiera en una gran fiesta y desde luego Silvia cumplió su promesa de hacerlo realidad. Se preparó un templete cerca del tanatorio, llegaron músicos de distintos lugares y tocaron por turnos intentando contener las lágrimas para honrar a su buen amigo y entre actuación y actuación contaban anécdotas variopintas, han pasado varios años pero nadie se olvida de tan maravillosa persona. En mi ciudad se hace un festival en su nombre y a parte nunca faltan homenajes o reconocimientos.

Silvia ahora es otra vez feliz pero no quiere ni puede olvidarse de quien fue su gran amor, entonces se le ocurrió que quería hacer un mural de grandes dimensiones en un sitio que significó mucho para los dos. Así que vino a preguntarme si yo se lo podía hacer y ese día mi ansiedad bipolar le respondió que por supuesto que sí.

Después de comprometerme a hacer los bocetos apareció la depresión y así  me he pasado el invierno. Pero repito que ahora ya he vuelto a mi ser.

Estado actual: felizmente estable.

El caso es que anteayer en una cafetería me encontré con Silvia que enseguida me saludó con cariño y sin dejar que dijera nada más me apresuré a disculparme con mucha vergüenza. Me puse nerviosa y le dije entre titubeos que había estado pachucha.

—¿Qué te ha pasado? —preguntó preocupada.

—Aaaaa, …..mmmm,…. esto…yo es que…… —intentaba decir algo pero no me salía ni una frase entera.

Bueno no me tienes que explicar nada —me cortó rápidamente—. No te preocupes.

Me he encontrado muchas veces en esa situación capeando lo mejor que puedo pero realmente admiro a esa mujer y a su gran historia de amor, miraba sus ojos y me dolía tener que engañarlos, de repente me acerqué a su oído y le dije en bajito

Silvia tengo Trastorno Bipolar.

Automáticamente me quité una losa de encima por decir por fin la verdad e intenté leer en su cara alguna reacción. Es la primera persona a la que se lo cuento que no sea familiar directo o amigo muy intimo.  

Se quedó unos segundos asimilando, me conoce hace unos años y creo que en ese instante estaba entendiendo muchas cosas. Me miró preocupada, me preguntó si ahora estaba bien y me dijo que ya hablaríamos.

De todas formas —siguió comentándome en un tono más normal—, si te sigue apeteciendo hacer diseños me los mandas.

—Solo me dio tiempo a hacer un par de dibujos el mismo día que me lo pediste —contesté con total franqueza—, aquí en el móvil solo tengo la foto de uno.

A tu ritmo, pero este dibujo que tienes lo quiero ahora —me respondió.

Le enseñé el dibujo, se emocionó, me dedicó unas palabras muy bonitas y lo compartió orgullosa con el resto de su gente.

No sé hasta donde llegará mi secreto revelado, aunque confío por varios motivos en la discreción de Silvia nadie puede saber que pasará en un futuro. Lo que sí sé de seguro es que esta verdad me ha hecho sentir muy bien.

La verdad me hizo libre.

25 respuestas a “La verdad nos hace libres.

  1. ¡Ahora sí! Me alegro de que esté mejor y hayas salido de esa mala época. Lo cierto es que es necesario normalizar las enfermedades mentales, y que reaccionemos igual ante un «tengo trastorno bipolar» o «tengo fibromialgia», por decir algo físico. Porque tú no tienes nada que esconder ni de lo que avergonzarte, pero es lógico que te dé cosa decirlo por cómo te vayan a mirar o tratar una vez que lo sepan…
    También me alegro mucho de que compartas tu arte, ya sabes que me encantan las obras tuyas que he visto hasta ahora (pocas, ejem, sin acritud). El retrato de Marilyn es una pasada, pero el ave me ha enamorado, tiene vida y sentimiento, preciosísimo.
    Un abrazo y ¡ánimo con esos bocetos!

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    1. Y te acuerdas de volver para ponerme algo, muchas gracias Luna.
      Es cierto que habría que normalizar las enfermedades mentales pero no todo el mundo es como tú o como Silvia. De hecho creo que voy a escribir otra entrada con una anécdota referente a esto.
      Muchas gracias por los ánimos y si lo veo mal ya se que me puedes dar consejos artísticos que por lo que veo tú también has mejorado un montón.
      Besos y abrazos 🥰

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  2. Hola, que complicado es tener que decir ciertas verdades a otros. Yo siempre he sido muy sincera y suelo serlo con aquellos que me piden mi opinión o ante situaciones en las que veo que la injusticia debe ser sanada con la verdad.
    Te admiro por atrever a decirle a Silvia acerca de tu condición, yo siempre fui sincera y dije de mi condición de depresiva, pero cuando el diagnóstico cambio a bipolar decidí no darlo a conocer a cualquiera.
    Lamentablemente la gran mayoría no está preparada o no quiere estar preparada para aceptar las enfermedades mentales como lo que son: una enfermedad que puede ser tratada y no te hace mejor o peor ser humano.
    Alguna vez alguien a quien aprecio (y lo digo en presente y en futuro), se alejó de mí al verme en mi episodio depresivo (mal), entiendo que se asustó, que no supo afrontarlo, que a pesar de ser una persona que maneja algún tipo de terapia para ayudar a otros no lo supo entender o afrontar y se asustó y alejó defínitivamente hasta el punto de dejar de pasar frente a mi casa, o hacerse la que no me ve cuando incluso vamos por el mismo andén en la calle
    No la juzgo, la quiero y querré porque siempre fue una persona cercana. Mi entorno no la entiende, y en parte la juzga, pero para mí siempre en mi mente y mis afectos seguirá siendo la persona buena, amable, inteligente, capaz y generosa que conocí.
    Bien dices: la verdad nos hace libres, solo hay que querer serlo y afrontar con hidalguía lo que ello traiga.
    Saludos

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    1. Pía me encanta hablar contigo porque sabes perfectamente de lo que hablo, por desgracia para ambas. Que lástima me da que esa persona a la que aprecias no pudiera entenderte, imagino que lo habrás pasado mal por ello y me pareces muy generosa al no guardarla rencor e intentar comprender lo que se le pasa por la cabeza, lo que en principio debería haber hecho ella contigo.
      Poco a poco supongo y espero que se vayan normalizando los trastornos mentales 🤗 y así poder hablar de nuestra vida sin miedo al rechazo.
      Un abrazo fuerte

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  3. Te echaba mucho de menos.
    ¿Sabes? me caes muy bien, me gusta mucho la forma que tienes de expresarte.
    Con respecto a la sinceridad, me pasa igual, pero lo de esa vecina ofensiva que cuentas, no es sinceridad, es mala educación, porque una cosa es ser sincera y otra muy distinta es dar la opinión cuado además no te la piden.
    No sabía, o no me acordaba que también pintas, lo haces muy bien, creo que llevas el arte en las venas niña.
    En los tiempos que corren, las enfermedades mentales son las que más nos aquejan, no estábamos acostumbrados hace unos años a reconocer nuestra depresión o las obsesiones…
    Yo creo y además es un tema de conversación muy mío, que en estos momentos todos y digo TODOS, padecemos algún trastorno.
    Me alegro muchísimo que te encuentres bien, que hayas regresado a este sitio donde muchas te esperamos.
    Te buscaré por aquí amiga.
    Un besito🌹💝

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    1. Yo también te echaba de menos, a ti, a tus bellos poemas y a la forma tan bonita que tienes de contarlos, ya sabes que soy una admiradora.
      Me gusta venir por aquí cuando me encuentro bien porque tengo cariño a mucha gente a la que sigo, aunque no voy diciendole esto a todo el mundo jajjjjjjjjjajj, igual hasta se asustarían, pero como sé que tú eres especial seguro que entiendes lo que quiero decir.
      Tienes razón, yo también creo que todos podemos tener problemas mentales hoy en día, es algo que estoy comentando mucho estos días por el tema de la pandemia, la cuarentena, ….. creo que está afectando y afectará psicológicamente a mucha gente de muchas maneras distintas, me da mucha tristeza.
      Espero que ya todo esté bien. Muchos besos y fuerza reina 💕

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  4. ¡Hola Bipolar Clandestina!,

    ¡Enhorabuena! Tu blog ha sido elegido como uno de los mejores blogs sobre Trastorno Bipolar del 2020 por el blog de MyTherapy (https://www.mytherapyapp.com/es/blog). Queríamos darte las gracias por tu trabajo. Hemos escrito una pequeña reseña sobre tu blog que nos gustaría compartir contigo antes de publicar. ¿Serías tan amable de ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico: communications@mytherapyapp.com?

    Muchas gracias de antemano. Un saludo,

    Óscar Martínez Cubel

    Le gusta a 3 personas

    1. Ya que el mensaje me lo mandáis a través de este comentario, aprovecho también para contestaros por aquí.
      Me siento muy honrada de que un blog como el vuestro, que realmente ayuda a personas con distintos problemas, quiera hacer un reconocimiento a mi pequeño espacio.
      Muchas gracias!!!!

      Me gusta

  5. Hola Bipolar Clandestina!

    Lo primero, ¡enhorabuena! Bipolar Clandestina ha sido elegido como uno de los mejores blogs sobre Trastorno Bipolar del 2020 por el blog de MyTherapy (https://www.mytherapyapp.com/es/blog). Hemos escrito una pequeña descripción de tu blog, que nos gustaría compartir contigo antes de publicar. ¿Serías tan amable de ponerte en contacto con nosotros a través de: communications@mytherapyapp.com?

    Muchas gracias de antemano. Un saludo,

    Óscar Martínez Cubel

    P.D. Ayer te escribí otro comentario, pero aparentemente no se ha publicado. Si ya lo has recibido, disculpa. 🙂

    Le gusta a 1 persona

  6. Hola preciosa! Me encontré con este posteo que de vez en cuando voy leyendo tu blog de a poco. No quería dejar de comentártelo. Me pareció increíble, y una historia muy real y sincera. Te veo como una persona sumamente especial.. y me pasa como a vos, que me cuesta muchísimo mentir.

    Me ha pasado muchas veces esto de tener que poner excusas a raíz de mis estados de ánimo que no me dejaban realizar lo que debía o lo que fervientemente había aceptado hacer en momentos de euforia.

    Me siento súper identificada con esta historia y te quería decir que si, que la verdad es hermosa. Y cuando aprendemos a hablar, todo es mejor, generalmente. Más si se lo contamos y nos abrimos a personas empáticas como esta mujer que contás.

    Sos increíble y tenés mucho potencial en todo sentido, y se que si llevas la verdad como lema, estarás bien. (Estoy sensible, perdón por eso jajaja)

    Te quiero y te abrazo!!

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    1. El poner escusas desde luego es tan doloroso…..😔
      Tienes razón, la verdad es hermosa y encontrarse con personas con las que poder hablar libremente es difícil, pero cuando se encuentran esas personas es algo especial. Por eso doy gracias por haberme encontrado contigo, porque puedo hablar incluso sin pensar lo que digo y eso es liberador.
      Yo sí que te quiero, que suerte he tenido de encontrarte 🥰😘😘😘😘

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  7. Nacer albino en África es casi una sentencia de muerte. El noventa por ciento de los africanos albinos no llega a los cuarenta asesinados por absurdas supercherías… El problema de nuestra querida humanidad es la falta de respeto por la diferencia. La educación desde pequeños en el respeto hacia los más débiles, la naturaleza, nuestros compañeros de clase, sean del color que sean, gordos, flacos, con gafas o con cualquier enfermedad que jamás deberá convertirse en un estigma.
    Te comprendo y admiro en tu gran trabajo de dar a conocer tu enfermedad y que, como en otros muchos casos, saca a relucir la verdadera y más grave enfermedad de nuestra raza, la intolerancia.
    Me encanta tu blog y me encantas tú, ¡¡dos veces!!🌹🌹🌹

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    1. Sacas un tema muy importante, has resumido increíble uno de los grandes problemas de la humanidad y estoy totalmente de acuerdo contigo. De que forma tan gratuita rechazamos o aceptamos al prójimo.
      Hace poco leí un artículo sobre cómo tratan a las viudas en la India, que se convierten en muertas vivientes, vale que entraríamos en un tema de religión y en cuanto se entra en lo religioso ya se vuelve una opinión polémica, digas lo que digas, pero me impactó tanto……que pienso, reflexionando después de tus palabras, cuanto daño se hace amparándose en la religión, en la superstición, en la falta de educación, etc. Al final los estigmas sobre los trastornos mentales solo es una gota de un río de incomprensión dentro del mundo, habrá que luchar poco a poco.
      Me he puesto algo intensa 🤭, pero culpa tuya porque tu respuesta es muy interesante.
      Y lo de que te encanto dos veces 🥰, no puedo evitarlo, es una frase que me ha 😍😍😍.
      Ya sabes que a mí también me encantas tú y tu blog, siempre estoy deseando volver a leerte ❤️💯

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