Puta merecida II

Me empieza a dar un poco de vértigo todas las explicaciones que estoy dando en las últimas entradas porque sé que mucha gente me reconocería con tanto detalle, pero necesito desahogarme de una manera sincera.

LA MORENA
Me hice amiga de la Morena a través de otra amiga. Me llamó la atención desde el primer día porque era muy guapa y tenía un cuerpo muy sexi, pero nada más allá. Sobre todo empezamos a salir juntas de fiesta con más gente y comenzamos ha llevarnos muy bien. Conectamos y creamos una amistad muy bonita. Hasta que llegó mi manía y se lio todo.

Amor irreal y manía en trastorno bipolar
Imagen de Pixabay

La Morena era muy dulce, lo suyo era mezcla de inocencia pícara, como la que también tenía yo en ocasiones. Ella entonces se encontraba en una relación a distancia, supuestamente feliz.

Cuando empezó mi manía me obsesioné con ella, con tener sexo con ella, pero también confundí mis sentimientos y visualizaba como podría ser mi vida si tuviéramos algo más. Creía que sentía algo parecido al amor.

Así que comencé otra vez mi juego (aunque yo no lo veía un juego en ese momento) , mi víctima una morena preciosa. Ya no me conformaba con verla fines de semana y la buscaba entre diario (a todo esto yo tenía pareja).

La escuchaba muchísimo, sus gustos, sus sueños, sus penas……. y a la vez lo iba utilizando para tener mil detalles con ella. Entre nosotras se creó algo muy especial, lo vivía como si fuera mágico (por culpa del trastorno)y ya era muy evidente para los que nos rodeaban, incluso creo que mi novio empezó a sospechar que había algo raro.

Yo esa vez estuve en manía como tres o cuatro meses aunque con intervalos de estados mixtos y unos delirios psicóticos que me descolocaban mucho.

Esos meses fueron muy intensos, fue lo que duró nuestro idílico enamoramiento. Aunque dió tiempo para que ella dejará a su novio y declarara a su madre, a su hermana y a nuestra amiga en común que sentía algo muy fuerte por mí. Mientras ella me presionaba con todo su amor para que yo hiciera lo mismo y sus allegados no paraban de decir la bonita pareja que hacíamos a mí se me pasó la manía y entonces me di cuenta de toda la que había liado. Volví a ser yo misma y la realidad era que estaba muy enamorada de Roberto y que por esa chica no sentía nada más que amistad.

Me rompí por dentro cuando me di cuenta de la humillación que le había causado a mi pareja, aunque él no lo supiera y me hizo caer en una horrible depresión llena de culpabilidad.

Pasé un tiempo en casa sin salir debido a esa depresión, todos pensaban que estaba enferma y la Morena me esperaba.

Cuando volví a salir y quedé para hablar con ella ya no sentía nada al verla, pero ella estaba llena de planes para nosotras.

Llegó el momento de la explicación.

—Creo que todo ha sido muy rápido y a lo mejor equivoqué mis sentimientos, lo siento mucho.

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Así mas o menos se inició la conversación aunque fue mucho más larga. Con esas primeras frases ya vi todo el dolor en sus ojos. Terminó llorando pero no me recriminó nada, al contrario fue comprensiva y me daba un espacio de tiempo por si me arrepentía. En ese momento hubiera preferido que se enfadara conmigo, no sé porqué, para no parecer yo tan mala supongo.

Igual que a la Morena se lo he hecho pasar mal a más personas.

No quería hacer sufrir a ninguno de ellos por eso creo que hasta que me muera me sentiré culpable. Mi psicóloga intenta convencerme de que no tengo que machacarme tanto, pero no hay nada que hacer, la culpabilidad está afincada en mi vida y sobre todo si estoy algo depresiva que me acuerdo de todo lo que he hecho mal y lo revivo una y otra vez.

Pero me aguanto como buena Puta Merecida que soy.

4 respuestas a “Puta merecida II

  1. Es horrible cuando eres “víctima” de una persona con trastorno bipolar. Crees q te ha salvado en tus peores momentos. Te enamora locamente para luego desaparecer sin explicación y te deja echa añicos. Estoy rota y me cuesta superarlo. Y sé lo q es q te den una de cal y otra de arena…
    No me importó su trastorno cuando me lo contó. Ahora, huiría. Lo siento, pero es así. No me compensan los buenos momentos porque pienso que no fueron reales para él, y q nunca me quiso. Y yo le quiero muchísimo.

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    1. Siento mucho que te hayan hecho tanto daño Yolanda y lógicamente no conozco tu relación así que no quiero aventurarme a opinar ni soy quien para hacerlo. Yo solo cuento mi historia, de la que no estoy para nada orgullosa, de la forma más clara y sincera posible. Con lo mal que lo has pasado no me extraña que quieras huir del trastorno bipolar, no te juzgo para nada, pero es injusto que por mi historia que se puede parecer a la de tu expareja englobemos a todas las personas que padecen este trastorno. Cada persona es un mundo, igualmente hay hombres y mujeres que sin tener ningún trastorno no paran de sufrir o hacer sufrir por amor.
      Por la parte que me toca me llamo puta a mi misma porque es como me siento al pensar en mis actos, aunque no fuera culpa mia, sé que es difícil de entender si no estás dentro de una mente bipolar, ojalá se pudiera comprender mejor.
      Lo siento de corazón, me siento mal por ti de verdad desde que te he leído, siento que podrías ser alguna de las personas a las que yo he hecho daño y a las que no puedo pedir perdón.
      Gracias por compartir conmigo tus sentimientos porque supongo que no debe de ser nada fácil.

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  2. Por favor, perdóname. Tengo q pedirte disculpas por mi comentario. Estaba dolida y no acerté al expresarme. Cualquier persona puede partirte el corazón, sea o no BP. No huiría, jamás. No puedes poner barreras al corazón. Cuando alguien te llega al alma te llega y punto. Y sé q siempre le amaré. Espero q quiera seguir siendo mi amigo aunque no pueda quedar conmigo, no pueda pensar, no tenga ganas de nada. Sólo me pide perdón, q lo siente, q me ha hecho daño… Y yo no sé cómo ayudarle… Haciéndole saber q yo sigo aquí? Q cuando necesite un abrazo tendrá el más fuerte del mundo? Eso lo sabe. Pero no sé si es suficiente.

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    1. No tienes que pedirme perdón para nada Yolanda y agradezco que hayas hablado con el corazón tan abierto, de eso trata este blog de poder desahogarse sin ser juzgado y siempre que te haga falta estaré gustosa de escucharte. Tienes derecho a estar enfadada, dolida, a llorar, a gritar, a tener rabia, a lo que te haga falta y por supuesto a decir lo que te de la gana. Desde luego si alguien te está haciendo daño lo más sensato es huir aunque cueste hacerlo cuando hay amor , pero cada uno tenemos que mirar por nuestra felicidad y eso no es egoísmo es vivir nuestra propia historia. Si él sabe que siempre podrá contar con tu abrazo me parece un apoyo muy grande, más que suficiente después de lo que te ha hecho sufrir pero no sé si es lo más justo para ti, tal vez lo mejor para tu bienestar sea pasar página. Vuelvo a decirte que no conozco bien tu historia pero si tengo claro que tú tienes que ser la protagonista.
      Disculpa que te haya respondido tan tarde pero llevo un mes muy agobiada y no me da el tiempo ni la cabeza para nada más.

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